sábado, 20 de febrero de 2010

Afilando los lápices


Ayer leyendo una entrada sobre los mejores pósters del 2009, me pareció curioso ver cómo se está poniendo de moda lo de hacer garabatos y "dibujar" a lápiz en la mayoría de carteles promocionales de películas independientes. Y no me refiero a coger un rotulador, plantarte delante de una marquesina y pintarle cuernos y bigote a Robert Pattinson.

Será que los señores diseñadores gráficos se han dado cuenta de que darle un toque más "manual" y menos photoshopero a sus diseños -handmade style is cool-, hace que el cartel se convierta en algo parecido a una obra de arte, que a su vez le da un carácter especial a la película que representa. Es como si hubieran contratado a una legión de niños de 10 años para quitarle el puesto a Drew Struzan, o como si Napoleon Dynamite hubiese decidido desplegar todo su arte.

a los hechos me remito

Mientras iba recopilando los que me parecían más bonitos, no he podido evitar pensar en los carteles-collage de las pelis de Michel Gondry, ese señor que con cuatro cajas de cartón, un caballo de tela, celo y tijeras, te hace una película.


1 comentario:

BLANCO dijo...

Me gusto esta entrada. Y creo que también tu blog.
The squid and the whale es una de mis pequeñas películas favoritas. (tenía que decirlo).
Un beso.