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domingo, 26 de abril de 2009

martes, 21 de abril de 2009

El cabezón

Para todos los que odian a Jeffrey Brown.
Me declaro fan incondicional de Bighead.
El resto de material de este tío me parece una moñada.
He dicho.


martes, 17 de febrero de 2009

Improperios II


Extraído de Wanted #2

miércoles, 11 de febrero de 2009

Ghost World
Enid ama a los Ramones

martes, 10 de febrero de 2009

En el suelo de mi cuarto I

Ahí es donde se acumulan los libros que me empiezo a leer cada semana. Lo más lógico sería dejarlos en la mesita de noche como todo hijo de vecino, pero entre el despertador, el móvil, las pastillas para la tos y los céntimos que saco cada vez que me vacío los bolsillos de los pantalones , no hay espacio para dejar muchas cosas más.
Actualmente se acumulan en el suelo de mi cuarto cuatro libros: Zombie Island, Fábulas, Tokio es mi jardín y Wanted.

Zombie Island (2009)
David Wellington



















"Un mes después del desastre global: las naciones más desarrolladas del mundo han sucumbido a las masas de zombies. En Nueva York, los muertos han tomado las calles, empujados por un hambre insaciable de cualquier ente vivo.
Desde la otra parte del planeta, un pequeño grupo de colegialas soldado armadas hasta los dientes, guiadas por un inspector de armamento de la ONU, se dirigen a la ciudad en busca de un medicamento que necesitan desesperadamente.
Creen estar preparadas para todo.

Pronto descubrirán que algo peor que los no muerto
s."

Esta es la sinopsis con la que se presenta Zombie Island, el nuevo libro que se une al boom del género zombie, que ya venía precedido por novelas como Apocalipsis Z, Guerra Mundial Z y Guía de Supervivencia Zombie. Pese a que este libro se publicó online hace bastante tiempo en Estados Unidos y ya corre por la red el primer capítulo en castellano, no pienso decir absolutamente nada de él porque me parece totalmente imprescindible en la libreria de cualquier fan del género que se precie y por lo tanto es de lectura obligada. Si Apocalipsis Z ya me pareció una novela de género genial, que te enganchaba desde el primer capítulo y que representaba todo lo que hemos visto en las películas de zombies de George A. Romero pero sin necesidad de cruzar el charco, Zombie Island va por el mismo camino, completando el lote engordado estos últimos meses con la emisión de la serie de Channel 4 Dead Set y la llegada a nuestras tiendas del número 7 de Los Muertos Vivientes.

Fábulas (2003-...)
Bill Willingham


















No podía faltar en el suelo de mi cuarto un cómic, y estos días el que me tiene totalmente maravillada es Fábulas. Los protagonistas de Fábulas son los personajes de los cuentos que nos contaban nuestros padres cuando eramos enanos: Blancanieves, el Lobo Feroz, la Bella y la Bestia...quienes después de ser expulsados de sus tierras por El Adversario (cuya identidad desconocemos), se trasladan a Manhattan para retomar sus vidas intentando pasar desapercibidos entre los humanos. Todas las fábulas que por su apariencia no pueden pasar por humanas, son trasladas a La Granja, una comunidad alejada de la urbe que les permite hacer su vida sin que su identidad sea descubierta. Fábulas cuenta distintas historias que nada tienen que ver con las de los cuentos originales y que sirven para presentar a los personajes y conocer más acerca de sus orígenes y sus conflictos dentro de la comunidad.

De momento me he leído 2 tomos de Fábulas, el primero recoge Fábulas: Leyendas en el exilio + Fábulas:Rebelión en la granja, donde se cuenta la desaparición de Rosa Roja, hermana de Blancanieves y la rebelión de las fábulas de la granja, y el segundo, que recoge Fábulas:La marcha de los soldados de madera + el especial Fábulas:El último castillo, donde nos cuentan la batalla que llevó a las fábulas a ser expulsadas de su tierra y el posterior ataque del ejército de los soldados de madera a Villa Fábula enviados por El Adversario. Ambas historias me recuerdan por separado a la batalla de El señor de los anillos: El retorno del Rey y Matrix Reloaded. ¿Pura coincidencia? inspiración divina quizás? Serán imaginaciones mías.

Aunque todo puede sonar muy raro y descabellado, y posiblemente nadie entenderá qué hace el Lobo Feroz fumando compulsivamente y ejerciendo de sheriff de Villa Fábula, y El Príncipe Azul alardeando de su caballerosidad y acostándose con cualquier fémina que se cruza en su camino, Fábulas liga a la perfección todas sus tramas, no deja ningún cabo suelto y en muchos casos presenta a los personajes de los cuentos desde un punto de vista más cómico que humano, sin que pierdan ese carácter fantástico del folclore, lo que le da un toque perfecto a las historias.

Si queréis saber qué otros números de Fábulas se han publicado, sólo tenéis que echar un vistazo a esto.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Improperios I

Richard Sala
Extraído de Judy & Kasper, Evil Eye #6

martes, 3 de febrero de 2009

'Cos I love Charles Burns

Charles Burns por Charles Burns

"Fue amor a primera vista. Fue un encuentro casual en una estantería de Freaks. Fue una mezcla de ambas cosas, pero sin duda fue un placer."

Hace tiempo tuve un novio aficionado a los cómics, era un auténtico freak del tebeo underground, se emocionaba con las tiras de Adrian Tomine y se hacía pajas (nunca descubrí si literalmente) con Daniel Clowes y Peter Bagge. El tipo controlaba desde el último cómic editado en Francia hasta los ilustradores japoneses que estaban más de moda en Estados Unidos, hasta tenía un fanzine bastante molón que hablaba de todas estas cosas. Por aquel entonces yo era mucho más gilipollas que ahora, y pensaba que eso de gastarse 10 euros en un mini-libro que te puedes terminar perfectamente en una visita al WC, era una auténtica chorrada. Comprar discos estaba mucho más de moda que ahora y me empezaba a gustar el indie estatal, así que comprar discos como el Super 8 de Los Planetas era una prioridad. Quién iba a decir que con el paso del tiempo acabaría apreciando el arte comiquero, que oler los cómics recién comprados se convertiría en un ritual y que los Ramones suplantarían a Los Planetas en mi top ten.

En una de nuestras visitas semanales a Freaks tuve mi primera experiencia erótico-festiva con Charles Burns: en una de las estanterías reposaba impecable el primer número de Agujero Negro (Black Hole #1-12 (1995-2004). Mis sentidos se agudizaron, mis reflejos aumentaron durante una décima de segundo, y antes de que nadie se diese cuenta ya había salido de la tienda con el primer número en la mano, pagando, por supuesto. Por aquel entonces estaba bastante perturbada por el cine de terror, recientemente había descubierto el cine de serie b propiamente dicho, me había desvirgado con Ed Wood y La invasión de los ladrones de cuerpos se había convertido en una de mis películas favoritas. Fue amor a primera vista. Las estrellas de una galaxia en la que habitan canibales vestidos de payaso con ojos en las yemas de los dedos, se habían alineado para que Charles Burns se convirtiese desde ese momento en mi dibujante de cómics favorito.

Si nunca habéis tenido un cómic suyo entre las manos no habéis podido notar el poder que desprende, la sensación de terror, eso que convierte a sus tebeos en obras de arte y a él en un genio. Si es que sólo hay que admirar las portadas y contraportadas de todos los números de Agujero Negro por separado para quedarse maravillado y aterrado a la vez. No cabe duda que estamos hablando de su obra maestra, una novela gráfica en la que una plaga de transmisión sexual está perturbando las vidas de los adolescentes de un instituto , causándoles mutaciones y deformaciones en distintas partes del cuerpo. Los afectados por esta plaga se ven obligados a recluirse en campamentos en el bosque alejados del resto de la sociedad, que les margina por ser diferentes.
Como todo autor consolidado, en cualquiera de sus obras aparecen una serie de conceptos imprescindible. Desde El Borbah(1999) hasta Agujero Negro, temas como la culpabilidad, la infancia y la sexualidad adolescente son abordados por Burns desde un punto de vista muy al estilo de la ciencia ficción de los años 50 y en la mayoría de sus trabajos aparecen claras referencias a series de televisón americanas como Twilight Zone. Nadie que haya leído Agujero Negro ha quedado decepcionado con la experiencia, es más, todos los que nos hemos anguarrado los dedos con la tinta de sus 365 páginas reclamamos una adaptación cinematográfica desde ya. Si algún dibujante de cómics merece que una de sus obras se lleve a la gran pantalla ese es Charles Burns. No es que las adaptaciones hechas hasta el momento de novelas gráficas como Ghost World (2001) de Daniel Clowes o American Splendor (2003) de Robert Crumb no merezcan la pena, pero es que hacer una película de cualquier obra de este señor tiene que tener unos resultados acojonantes. Por lo visto David Fincher, Roger Avary y Neil Gaiman ya han caído en el agujero negro.

Más y mejor sobre la participación de Charles Burns en Fear(s) in the Dark, próximamente, aquí.